jueves, 15 de marzo de 2012

Necesito...

  1. Un veterinario de buen corazón.
  2. Zapatos nuevos.
  3. Un módem de banda ancha.
  4. Alguien que quiera ayudar a un cocker.
Esas con las cosas que me hacen falta según gugul. Inténtenlo, es divertido. Escriba "(insertar nombre) necesita" en el buscador y goce del placer de que ordenen sus prioridades por ud. Seguro se sorprenderá al descubrir las necesidades no satisfechas que tenía. Pero no olvide poner las comillas. A mí solo me salieron esos cuatro resultados, pero seguro que ud, querido lector, no tiene un nombre tan exótico como el mío así que le aparecerán más cosas. De hecho si salen otros resultados, pero solo si escribo de manera incorrecta mi nombre, así "ivette", pero ya que mi madre decidió que el nombre de su primogénita sería escrito con Y, ya me amolé.
 
Verá ud, resulta que el origen de tan bello nombre es francés y allá por esos rumbos lo escriben con Y, pero ya ve que luego las personas se traen nombres de todas partes del mundo cuya escritura no conocen y hacen las deformaciones que se les  viene en gana, como el infame "Germayoni", tan popular con la fiebre de Harry Potter. Así resulta que existen "Ivette", "Ibeth", "Iveth" y otras variantes, por lo que muuuuy rara vez alguien escribe mi nombre correctamente, la peor aberración que me ha tocado ver es cuando una mamá del kinder escribió mi nombre de esta forma "Hibeth"... ¿HIBETH?... ¿HIBETH?... ¿HIBETH?

Mis ojos sangraron ante tal horror. Para calmar mi ira tuvo que ser necesario sacrificar la cosecha de la temporada junto con el vástago de mi ofensora.
 
Como le decía: mi nombre es francés y se escribe "Yvette". Todas las demás son burdas imitaciones, no se deje engañar. 
 
No era mi intención relatarle la triste, triste historia de cómo las personas siempre escriben mal mi nombre, sino de las maravillas que ocurren cuando anda uno de ocioso experimentando con el buscador. Pero ya que estamos en eso, también le puedo contar de la triste, triste historia de cómo las personas hacen bromas sin gracia de mi apellido materno: Bañuelos. El típico chiste mamón de cambiar la A por una U y soltar una risa tonta (utilice un tono de voz gutural para leer lo siguiente) "uga uga jajaja, se apellida buñuelos jaja uga uga". Pero es mi tragedia, ya que los simples mortales se sienten intimidados debido a mi gracia y belleza que levantan pasiones y su única forma de sentirse menos cutre es burlándose de mi ilustre y rimbombante nombre, que le vamos a hacer, solo debo emplear mis superpoderes para el bien y no para venganzas.

Debo partir, los gremlins saldrán al recreo y debo ir a hacer guardia... además tengo hambre. 

Cambio y fuera.

pd.
Sí, escribo esto desde la computadora de la dirección de preescolar.

domingo, 11 de marzo de 2012

Mustachos, no siempre son buenos

Niño: Mira maestra, me está saliendo bigote.
Yo: Jaja, cuando crezcas vas a tener bigote y hasta barba.
Niño: (le dice a una compañerita) ¡A ti también te está saliendo bigote!
Yo: No, a las niñas no les sale bigote, solo a los hombres.
Niño: (se queda pensando)... entonces mi hermana es hombre porque ella tiene bigote...
Yo: o_o'

domingo, 4 de marzo de 2012

Me gustan los títulos

... que se extienden como parte del texto. Algo muy divertido, la verdad.

Hace como dos semanas tuve exposición sobre organismos acreditadores internacionales y me fue muy bien. Por fin, visitar tantas páginas vaciladoras españolas está rindiendo sus frutos pues resulta que utilicé un dato que conocí gracias a ellas, y me refiero al Erasmus. Estabales yo hablando a mis compañeritos de ISA, un organismo de acreditación internacional fundado en Europa y que el intercambio de estudiantes, intercambiar experiencias y chalalá, entonces recordé ADV y todos los comentarios que había leído sobre el Erasmus y que me hicieron investigar qué era, entonces pensé "este es el momento de aplicar lo que has aprendido en tus momentos de ociosidad navegando por la red"  y ¡Zaz!, que lo menciono y por un instante me sentí así. Vaya, ahora me doy cuenta que no fue tiempo perdido el que empleé visitando esas páginas en lugar de hacer tarea.

Les debo el relato de mi chocoaventura en el curso-taller al que asistí ayer porque ahora me dispongo a ingerir obleas de masa de maíz -y quizás de harina también- con carne de res cocinada a las brasas, osease tacos de carne asada.

Cambio y fuera.